Un informe de la ONU alerta sobre la alarmante extensión de la violencia doméstica en el mundo

Miércoles 11 octubre 2006.

La violencia de género es un mal generalizado que acaba afectando a una de cada tres mujeres al menos una vez en la vida, según las conclusiones de un informe de la ONU presentado este martes en Nueva York. "Hay pruebas contundentes de que la violencia contra la mujer es grave y generalizada en todo el mundo", dice el documento del secretario general de la organización, Kofi Annan.

El texto recuerda que estudios realizados en 71 países "demuestran que una importante proporción de mujeres sufre violencia física, sexual o psicológica", siendo la violencia física la más extendida (afecta a una de cada tres mujeres). El asesinato de mujeres tiene características diferentes al de hombres y suele llevar implícito algún tipo de agresión sexual, recuerda el informe.

Según datos citados por la ONU, entre 40% y 70% de las mujeres asesinadas mueren a manos de sus esposos o parejas en sitios como Australia, Canadá, Estados Unidos o Sudáfrica. En Colombia, cada seis días muere una mujer a manos de su pareja, mientras que en los últimos diez años cientos de ellas han sido secuestradas, violadas y asesinadas en la localidad mexicana de Ciudad Juárez, en el norte del país.

El informe se detiene igualmente en la mutilación genital. Esta práctica que prevalece fundamentalmente en África y en algunos países de Oriente Próximo, ha sido sufrida por 130 millones de niñas. Además, la violencia contra la mujer en los conflictos armados suele tener un carácter sexual.

Agresiones sexuales

La ONU estima que durante el genocidio de Ruanda, en 1994, entre 250.000 y 500.000 mujeres fueron violadas, mientras que entre 20.000 y 50.000 sufrieron la misma suerte durante el conflicto en Bosnia en los primeros años noventa. Las consecuencias de esas violaciones pueden ser fatales por culpa del riesgo de contraer el SIDA.

Pero en general, toda forma de violencia contra las mujeres deja secuelas. Así, en un estudio realizado en Nicaragua se determinó que "los hijos de mujeres víctimas de la violencia abandonaban los estudios cuatro años antes que los demás".

Para combatir este azote, la mejor arma es que los políticos y el Estado se comprometan visiblemente en la lucha contra la violencia de género, según el informe, dotándose de un sólido cuerpo legislativo y de los mecanismos necesarios para su cumplimiento. "El arma más eficaz para combatir la violencia contra la mujer es una clara demostración de compromiso político, mediante declaraciones de altos responsables gubernamentales apoyadas por medidas y recursos del Estado", según las conclusiones del documento.