6000 mujeres convierten el 8 de Marzo madrileño en jornada de lucha.
"En un ambiente combativo y alegre una muy nutrida y larga manifestación volvió a denunciar la opresión patriarcal contra las mujeres para exigir sus derechos fundamentales"
Hicieron mucho ruido. Despertaron un suave letargo en el que la lucha de las mujeres se estaba meciendo en los últimos años fruto del esfuerzo de muchas que por delante de ellas habíamos ido dejando años y hasta salud, por negociar con el poder masculino las condiciones de nuestros derechos.
Este año, y gracias a su empuje y frescura la lucha de las mujeres se desperezó para seguir recordando al mundo que las mujeres no hemos tirado la toalla y gráfica y materialmente seguimos gritando al reducto patriarcal aquello de :
"cuidado, cuidado, os avisamos, somos muchas más que cuando empezamos"
