"lamitad del cielo, la mitad de la tierra, la mitad del poder" ....

..... con esta frase de Simone de Beauvoire abrí este espacio hace ya algunos años impulsada más por mi insaciable curiosidad y gusto por comprobar hasta dónde era capaz de hacer algo dirigido, como era crear un blog, que porque pensara de verdad que tenía cosas distintas que decir de las que ya estaban diciendo otras compañeras más y mejor informadas y posicionadas que yo misma.

Hoy andamos por aqui - las españas - algo revolucionadas y todavía shokadas por el impacto que nos ha causado la remodelación del tan celebrado Gobierno paritario que teniamos. Personalmente he tenido que enfrentarme a mi misma respecto de muchas acciones acometidas desde hace ya algún tiempo - unas directamente por acción y otras por omisión - relacionadas con el apoyo directo e indirecto que desde mi más que humilde posición he dado a quien nos prometió cosas que, sin ser exactamente cómo las teniamos pensadas, parecía que se iban cumpliendo, alguien lo ha llamadoi ... el espejismo de la igualdad .... quiza si.

No pretendo abrir debate con nadie - lamentablemente las reacciones públicas de mujeres implicadas y comprometidas de verdad con la recuperación de la dignidad de las mujeres, son tan variopintas y alejadas en el fondo y en la forma, que me da hasta miedo -, tan solo voy a decir en voz alta y sin ambages que lo ocurrido me ha situado, desde el mismo momento en que se tuvo confirmación de la noticia de la desaparición definitiva del MINISTERIO DE IGUALDAD, en una especie de "tierra de nadie" en la que he pasado por diversos estados de ánimo: me he sentido burlada, me he sentido inquieta, me he sentido indefensa, me he sentido triste, ...... ad infinitum .... finalmente me encuentro beligerante. Y eso .. no es tan malo.

Voces amigas, incondicionales, prestigiosas y admiradas opinan que no hay que preocuparse demasiado. Yo las creo, de verdad que las creo, lo que no mitiga ni un poquito tan solo el malestar que sentí y sigo sintiendo.

La mitad del cielo, la mitad de la tierra y la mitad del poder ..... del poder de decidir lo que hay que hacer social y universalmente y en primera persona es algo que ha quedado demostrado que no podemos seguir esperando a que se produzca "amablemente". Esa mitad no es sólo nuestro derecho, es una necesidad imperiosa y estamos obligadas a recuperarlo.

No sé cómo podriamos hacerlo, lo que tengo claro es que debemos retornar a métodos de trabajo y colaboración y en espacios exclusivos del feminismo que nos permitan analizar sin interferencias los objetivos y las estrategias.